Lentes de Contacto Especiales
Lentes de Contacto Rígidas (RGP) o Semirrígidas
Las lentes de contacto rígidas suelen ser más duraderas y estables que las blandas, ya que mantienen mejor su forma y permiten una mayor circulación de lágrima y oxígeno entre la lente y la córnea. Ofrecen algunas ventajas sobre las lentes blandas, como una mayor facilidad para su limpieza y una menor tendencia a desgarrarse. Debido a su resistencia a la deformación, proporcionan una visión más precisa, especialmente en casos de graduaciones elevadas. Además, son menos propensas a acumular depósitos grasos y proteínicos provenientes de la lágrima.
La Ortoqueratología u Orto-k
La ortoqueratología, también conocida como orto-k, consiste en el uso de lentes especialmente diseñadas para moldear temporalmente la córnea con el objetivo de mejorar la visión. Generalmente, estas lentes se emplean durante la noche mientras se duerme. Aunque la mejora visual es reversible, puede mantenerse si se siguen utilizando las lentes de manera adecuada.
Es posible que se necesiten varios juegos de lentes temporales a lo largo del proceso hasta alcanzar la corrección visual deseada. Normalmente, se utilizan diferentes pares de lentes durante este período. Una vez que se logra la corrección óptima, se seguirá usando el mismo par de lentes cada noche para conservar los resultados.
Lentes de Contacto Esclerales
Una lente de contacto escleral es aquella que descansa únicamente sobre la esclera (la zona blanca del ojo). Es de mayor tamaño que las lentes convencionales, y dado que no entra en contacto con la córnea, podemos garantizar que es una de las opciones más cómodas y seguras. Estas lentes especiales cubren una mayor superficie del ojo y corrigen irregularidades corneales, proporcionando una superficie uniforme y mejorando la calidad de la visión.